AGENCIAS.- La pandemia nos obligó a “aprender a desaprender”. Hemos tenido que ver la educación de manera diferente porque hemos empezado a ver carencias en la educación a nivel mundial que necesitaban cambiar para poder atender las necesidades de los niños.

No los niños tienen la misma capacidad para aprender pero es la responsabilidad de las personas que están a cargo reconocer cuáles son sus fortalezas, debilidades y cómo se puede volver el aprendizaje algo que disfruten y puedan hacer de la mejor manera.

El propósito de cualquier institución educativa o colegio debe ser mantener a sus alumnos felices y asegurarse de que se sientan capaces. Desarrollar su inteligencia socio-emocional se ha vuelto tan importante como enseñarles lo que consideramos conocimientos básicos. El IQ que por tanto tiempo se ha considerado lo más importante al momento de aprender, ya no debe ser el centro de la enseñanza.

La teoría de las inteligencias múltiples ha creado muchas áreas de oportunidad y evidenciado la diversidad de niños que hay en todos los salones de clase del mundo. Niños desde los 8 a los 18 años están viviendo momentos cruciales de su desarrollo durante una pandemia, y es necesario empezar a priorizar sus necesidades más allá de lo académico.

Hay que tomar en cuenta 3 componentes para poder impulsar una educación completa que no sólo se adapte, sino que utilice las nuevas oportunidades que nuestra migración a la virtualidad ofrece:

Hardware: equipamiento con tecnología de punta que se pueda usar de manera fija o móvil, para poder equipar oficinas o espacios de trabajo en casa.
Software: les da las herramientas virtuales necesarias para administrar sus clases y programas.
Acreditación: los maestros deben estar preparados para utilizar todos los materiales.

En estos momentos es importante educar niños que sean felices ejerciendo su pasión, siendo productivos y que alcancen el éxito por medio de algo que los emocione. Es nuestra responsabilidad como padres, educadores y cuidadores preparar a los críos para un mundo globalizado en donde las competencias se han vuelto cada vez más complicadas.